Abuso físico, psicológico, sexual, desatención, explotación comercial o cualquier otro tipo de acción que vulnere la salud y dignidad de un niño se considera maltrato infantil.

La nalgada cariñosa, los gritos con amor, el “sólo así entiende”, considerar a los niños como propiedad de los padres, así como la falta de pautas de crianza, son factores que provocan el maltrato infantil, de acuerdo con Juan Martín Pérez García, Director Ejecutivo de Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).

Hoy, se conmemora el Día internacional de la lucha contra el maltrato infantil, fecha creada para fomentar los derechos de los niños a nivel mundial, así como para concientizar a la comunidad sobre las consecuencias del maltrato en infantes.

Los odontólogos bolivianos Gróver Gutiérrez y Willy Bustillos inauguran hoy un laboratorio de células madre extraídas de pulpa dental. El objetivo es investigar tratamientos para enfermedades crónicas porque estas células actúan en la regeneración de tejidos dañados.

“Los dientes son una fuente multipotencial de células madre que se pueden convertir en huesos, piel, músculos, células cardiacas y células nerviosas, y tienen la posibilidad de ser utilizadas incluso por familiares del paciente. Nuestro proyecto era abrir un laboratorio y a mediados de mayo lo concretaremos”, anunció Bustillos, quien además es magíster en Ciencias Biomédicas y especialista en Microbiología Oral.

Explicó que las células madre son las que dan origen a todos los tejidos y órganos del cuerpo, tales como el corazón, el hígado, el cerebro y la piel. Estas células, en condiciones controladas, pueden desarrollar diferentes tipos de tejidos y reparar el sistema inmunológico.

Se estima que en 2008 unos 347 millones de personas en todo el mundo tenían diabetes, enfermedad cuya prevalencia va en aumento, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos.

En 2012 esta enfermedad fue la causa directa de unos 1,5 millones de defunciones, de las que más del 80% se produjeron en países de ingresos bajos y medianos. Según las previsiones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de defunción para 2030.

La diabetes es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina, o cuando el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina que produce. La insulina, una hormona que regula el azúcar en la sangre, nos aporta la energía necesaria para vivir. Si no puede llegar a las células para convertirse en energía, el azúcar se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles perjudiciales.

La esperanza terapéutica principal que se tenía en las células madre consistían en que se pudieran desarrollar terapias celulares y trasplantes de tejidos sin los problemas actuales de los que ya hemos hablado otras veces. Esto dio origen a toda una 'especialidad' dentro de la medicina: la medicina regenerativa. Esta área donde se combinan la ingeniería de tejidos y la biología molecular intenta desarrollar procesos de reemplazo o modificación de células, tejidos y órganos para recuperar sus funciones normales. Y sus progresos no se han hecho esperar.

Aunque aún tenemos que aclarar del todo la identidad y localización de las células madre neuronales, se han conseguido grandes logros en el tratamiento de enfermedades neuronales y musculares. La regeneración de células funcionales han permitido mejorar la forma en que nos acercamos a las lesiones de médula o los infartos cerebrales. Además hay trabajos muy interesantes que usan el trasplante de células como terapia contra el Parkinson, el Huntington o la distrofia de Duchene.

La medicina regenerativa es un nuevo campo de la medicina que se encuentra en constante crecimiento. A partir de esta especialidad, los médicos aprovechan los propios “poderes” del cuerpo para curarse a sí mismos con el fin de evitar los procedimientos quirúrgicos invasivos. De esta forma, se incluyen, sobre todo, las terapias y los dispositivos que utilizan células madre, pero también aquellos que utilizan el plasma rico en plaquetas (PRP).

Mientras que los tratamientos PRPson ampliamente utilizados en el ámbito clínico para el tratamiento de las lesiones ortopédicas y enfermedades degenerativas, las células madre se encuentran todavía en las etapas tempranas de ensayos clínicos.

A pesar de encontrarse en procesos de estudio, las células madre se encuentran en boca de todos, pero la terminología no siempre se usa de manera correcta. En primer lugar para entender su funcionamiento es distinguir los dos clases principales: las células madre autólogas, es decir, del propio cuerpo de cada uno y para su propio uso; y las células madre de trasplante alogénico, las cuales provienen de un donante.