Las células madre de la pulpa dental (DPSCs) son una prometedora fuente de células para numerosas y variadas aplicaciones de la medicina regenerativa. Su función natural es la producción de odontoblastos para crear aplicaciones de soporte de dentina reparadora en la odontología para la regeneración de las estructuras del diente.

 Sin embargo, también están siendo investigados para la reparación de tejidos fuera del diente. La facilidad de aislamiento de DPSCs de los dientes desechado o eliminado ofrece una fuente prometedora de células autólogas, y sus similitudes con las células del estroma de la médula ósea (BMSC) sugieren aplicaciones en la medicina regenerativa musculoesquelético. DPSCs se derivan de la cresta neural y, por lo tanto, tener un origen evolutivo diferente a BMSCs. Estas diferencias de BMSC en origen y fenotipo están siendo explotados en aplicaciones neurológicas y otros.

Uno de los factores de riesgo clave de las enfermedades cardiovasculares es la hipertensión (tensión arterial elevada), ya que es considerada entre las principales causas de muerte por enfermedades crónicas no transmisibles. La Hipertensión Arterial es un proceso multifactorial. No tiene una causa única sino que está relacionada con una predisposición genética sumado al estilo de vida que uno lleva.

Las cifras de presión arterial consideradas como normales son 120 para la máxima y 80 para la mínima, por ello, los pacientes diabéticos o renales deben mantener su presión estrictamente controlada para evitar complicaciones. Según la Organización Mundial de la Salud, la hipertensión afecta ya a mil millones de personas en el mundo, y puede provocar infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los investigadores calculan que la hipertensión es la causa por la que mueren anualmente nueve millones de personas.

“La medicina regenerativa es un área nueva que se enfoca en desarrollar terapias para rehabilitar los órganos del cuerpo, con base en células madre que restauren los tejidos”, indicó el médico cirujano Carlos Zumárraga Novelo.

Esto lo indicó durante la conferencia “Medicina Regenerativa en Neurología”, que impartió en el marco de la Semana del Cerebro (Brain Awareness Week 2016), un programa internacional que suma una serie de eventos educativos para informar al público en general sobre las neurociencias.

El ponente destacó que la terapia llegó hace siete días de un laboratorio de Filadelfia con el que trabajan en conjunto. Sin embargo, a nivel mundial todos se encuentran en la Fase 1, algunos resultados remarcan que pacientes con lesión de médula, han vuelto a tener sensibilidad, motricidad y han vuelto a tener control de ciertas funciones como el esfínter.

Gracias a nuevas investigaciones sobre el uso de células madre, hoy las cataratas pueden revertirse, debido a que ayudan a la regeneración del lente ocular; para la medicina esto es un gran avance. Los científicos han demostrado que las cataratas se pueden corregir mediante el uso de las propias células madre del paciente, para volver a regenerar el “lente ocular”, devolviendo la vista en sólo tres meses.

El Dr. Kang Zhang, jefe de Oftálmica Genética y director fundador del Instituto de Medicina Genómica de la Universidad de San Diego, California; menciona que: “Un objetivo de la investigación con células madre es encender el potencial regenerativo de las células madre del propio paciente para la reparación de tejidos, órganos y la terapia de la enfermedad”. Además, añadió: "Creemos que nuestro nuevo enfoque dará lugar a un cambio en la cirugía de cataratas, y puede ofrecer a los pacientes una opción más segura y mejor tratamiento en el futuro.

Confirmado / El médico cirujano Orlando Sánchez Golding afirmó que el tratamiento con células madres puede ayudar a mejorar la calidad de vida los pacientes con diabetes y revertir los daños.

Las células madres reparan el tejido muerto o dañado, se trata de autoreparar cuerpo a través de células extraídas del mismo paciente.

En  los pacientes con diabetes, este tratamiento es idea en las personas que a pesar del tratamiento farmacológico, no logran controlar la glicemia y requieren insulina.

Pero, el especialista enfatizó que el tratamiento farmacológico nunca se debe quitar. El paciente debe seguir una dieta, realizar actividad física y es el médico quien evaluará si es necesario aplicar otros tratamientos.