Una terapia experimental de células madre permitió que un joven de 21 años, recuperará el movimiento en sólo dos meses, después de haber sufrido un trágico accidente que lo dejó paralizado del cuello hacia abajo.

El centro Médico Keck, de la Universidad de California del Sur (USC, EU), anunció que por primera ocasión un equipo de médicos de California fueron los encargados de inyectar una dosis experimental de 10 millones de células AST-OPC1 en la columna cervical dañada de este chico como parte de un ensayo clínico.

"Por lo general, los pacientes con lesión de la médula espinal se someten a cirugía que estabiliza la columna, pero en general hace eso hace muy poco por restaurar la función motora o sensorial", explica Charles Liu, Director del Centro de Neurorrestauración de la USC. "Con este estudio, estamos probando un procedimiento que puede mejorar la función neurológica, y podría marcar la diferencia entre estar permanentemente paralizado y ser capaz de utilizar los brazos y las manos. Restaurar ese nivel de funcionamiento podría mejorar significativamente la vida diaria de los pacientes con lesiones severas de la médula".

Dos semanas después de la cirugía, Kris Boesen, comenzó a mostrar signos de mejora. Tres meses más tarde, es capaz de alimentarse por sí mismo, utilizar su teléfono móvil, escribir su nombre, manejar una silla de ruedas motorizada y abrazar a sus amigos y familiares.
"A los 90 días del tratamiento, ha ganado una mejora significativa en su función motora, hasta dos niveles de la médula espinal", dice Liu. "En su caso, dos niveles de la médula espinal significan usar las manos para cepillarse los dientes o hacer funcionar un ordenador". Los médicos son prudentes a la hora de predecir futuros progresos de Boesen. 

 

Fuente: The Hearty Soul